Creo que algo tengo con la literatura de gurús de empresa, que quizás es como esa literatura de best sellers que están presentados en grandes pilas a granel en los grandes supermercados.
La verdad es que estaba dejando de leer estas cosas pero no he podido resistirme. Ágil, sencillo y me pone a tope.
He leído “¿Eres imprescindible?” de Seth Godin, “Linchpin” en inglés. He mirado referencias de traducción y no acabo de encontrar la palabra. Para el título en español se ha optado por coger el subtítulo del libro y en el contenido linchpin viene como “eje”.

La primera mitad del libro a pesar de conocerla de memoria me ha gustado leerla, la segunda mitad la he leído más diagonalmente.
El libro habla de la imprescinbilidad de las personas y lo cruza de alguna manera con producir diferencia, producir cambios; lo cual conecto con muchas ideas en las que estamos trabajando en Funky Projects de innovación radical desde las personas y que se aleja en bastantes grados de los guiones de las técnicas del diseño de servicios.
Quiero referirme a dos ideas del libro. La primera dice:
Cuanto más fácil de cuantificar resulta, menos vale.
No es que no haya que medir si no que tenemos que medir de otra manera, inventar nuevas métricas, cosa que intentamos hacer en todos lo proyectos. Las métricas existentes que hagan fácil esa medición indicarán el poco valor de cambio de lo hecho.
La otra idea que me ha encantado como está recogida es con este esquema que reproduzco aquí debajo.

A fin de cuentas el cambio lo hacen las personas; cruzándolo con las cosas que dice Roberto Verganti en “Design-Driven Innovation” (mi lectura del momento, sobre la que espero hacer un post pronto) tiene que ser desde la cultura (o contra la cultura) para producir cambios de significado.
- El “eje” es el que quiere cambiar las cosas y se concentra en los proyectos.
- El “fanático fundamentalista” aferrado al mundo como el lo ve. Esto sería la SGAE y otros por el estilo.
- El “burócrata”, sin estar apegado a los resultados no hará ningún esfuerzo. Con estos nos cruzamos todos los días y nos dan servicios de manera desganada o llevan sus organizaciones de manera cansada.
- El “quejica” (me encantan los nombres elegidos) carece de pasión y está apegado a la visión del mundo que le han vendido.
Me sirven enormemente las 4 descripciones para ver que todas las personas que componemos Funky Projects somos ejes, a veces con algo de tendencia hacia “fanático fundamentalista” apegados al cambio que queremos producir, más que a una realidad. En el día a día estamos rodeados de fanáticos fundamentalistas, burócratas y quejicas y muy pocos ejes. Quizá podemos empezar a hacer un estudio de esto con nuevas métricas usando estos conceptos claros y sencillos. Tenemos que buscar que la medición también promueva el cambio que tenemos producir.


